“Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa.” (Lc 19, 1-10) El fragmento del evangelio de este domingo es precioso. Está lleno hasta los bordes de naturalidad y frescura. Zaqueo, todo un alto funcionario, un señor, subido a un árbol. Jesús que, ni corto ni perezoso, se auto invita a comer […]
Domingo XXX del Tiempo Ordinario. Ciclo C
“El fariseo, erguido, hacía interiormente esta oración: ‘Dios mío, te doy gracias porque no soy como el resto…” (Lc 18, 9-14) ¡Qué fácil es creerse buena!…o por lo menor mejor que otras personas. Como si los defectos ajenos nos dieran permiso o justificaran nuestras “pequeñas” faltas. Y es que nuestras faltas siempre son pequeñas en […]
Domingo XXIX del Tiempo Ordinario. Ciclo C
“Para mostrar (a sus discípulos) la necesidad de orar siempre, sin desanimarse, Jesús les contó esta parábola. Había en una ciudad un juez que no temía a Dios ni respetaba a los hombres. Había también en aquella ciudad una viuda que no cesaba de suplicarle: `hazme justicia frente a mi enemigo`. El juez se dijo: […]
Domingo XXVIII del Tiempo Ordinario. Ciclo C
“…y cayó de bruces a sus pies dándole gracias. Era samaritano.” (Lc 17, 11-19) ¿Qué es un pongo? ¿No lo sabes? Es aquel objeto que te regalan y según abres el paquete piensas: » y esto… ¿dónde lo pongo?». Hace unos años era bastante frecuente acumular «pongos» por la casa, o, reconozcámoslo, envolverlos con otro […]
Domingo XXVII del Tiempo Ordinario. Ciclo C
“Los apóstoles dijeron al Señor: Auméntanos la fe.” (Lc 17, 5-18) Cuando un niño nace lo colocan sobre su madre, y el niño no teme, confía. Se siente envuelto en la ternura de quien lo acaba de dar a luz. Esto es la fe, esa confianza de quién se abandona, de quien se entrega a […]
Domingo XXVI del Tiempo Ordinario. Ciclo C
“-Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas.” (Lc 16, 19-31) “…manda a Lázaro…” Incluso estando en el mismísimo infierno este rico sigue sintiéndose superior a Lázaro y sin ningún reparo reclama que le sirva. […]






