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Inicio/Espiritualidad/El beso original de Dios
Beso Suesa

El beso original de Dios

Dice una hermana de comunidad que somos Palaba de Dios, y creo que es una idea muy sugerente.

En el principio, en el de la creación y en el de cada uno y cada una de manera personal, fuimos pronunciadas por Dios.  Pronunciar significa algo así como “poner la noticia a la vista”. ¡Precioso!

Hubo un día en que Dios te pronunció, colocó  “a la vista de todos” tu existencia, que fue noticia, buena noticia. Más tarde, Jesús dio plenitud a esa buena noticia que somos cada una porque nos llenó de eternidad y nos regaló, junto con el suyo, un nombre nuevo.

Dios fue modelándote, despacio, conscientemente. Por mucho que lo pienses a veces, nada en ti es imperfecto, nada es opaco, nada arcilloso. Aquello que ves y no te gusta, aquello que percibes que te desagrada, que te frena o limita, no es sino oportunidad para hacerte aún mayor, más Palabra.

Dios siguió modelándote, acariciando con su mirada aquello que ibas a ser.

Después te besó con los besos de su boca, y con ello pronunció tu existencia, abrió una brecha e lo que no era y pasaste de barro humilde a Palabra de Dios, beso divino, beso original.

Por eso es nuestra misión dejarnos nombrar, porque somos su Palabra y si no “sonamos” permitimos que una parte de Dios se quede sin conocer.  Somos “palabra viva y eficaz”, palabra creadora y creativa.

No solo hemos de dejarnos pronunciar, también pronunciarnos nosotras, poner ante el resto de la creación nuestra voz, nuestra luz.

No solo eso, además hemos de gestar en otras la misma capacidad, entregar nuestra voz para que suenen otras voces que no son la propia, ayuda a que cada cual pronuncie.

Entregar mi voz para que suene la de mis hermanas de comunidad, cada cual con su tonalidad, su fuerza y su “tempo”; que suene la voz de mis amigas y amigos, de quienes venís a rezar y celebrar con nosotras; la voz de las calladas y las acalladas…

Porque cada una es Palabra de Dios, y si no se pronuncia, si no te pronuncias, nos robamos, las unas a las otras, una parte de la encarnación nacida en cada hoy.

Publicado:
15 de febrero de 2022

Categorías: Espiritualidad, reflexionesTemas: cotidianidad, Reflexiones, Tiempo Ordinario

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