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Inicio/Comentario bíblico/Cuarto Domingo de Cuaresma. Ciclo A
barro

Cuarto Domingo de Cuaresma. Ciclo A

“-Ese hombre que se llama Jesús hizo barro, me lo untó en los ojos y me dijo que fuese a Siloé y me lavase.

Entonces fui, me lavé y empecé a ver”.

(Jn 9, 1-41)

Para esta etapa del viaje que nos propone la Cuaresma tenemos un guía especial: el ciego de nacimiento.
El evangelio de este domingo es largo y muy rico en matices pero si nos fijamos en el ciego hay algo que llama poderosamente la atención: la fuerza de la experiencia personal.
No parece que este ciego estuviera interesado en la persona de Jesús, no es como aquel otro ciego (Mc 10, 46-52) que gritaba cuando supo que Jesús estaba cerca. Este ciego de nacimiento fue visto por Jesús.
La iniciativa fue toda de Jesús que sin preguntarle le puso barro en los ojos y lo mandó a lavarse. Él se dejó hacer y también hizo lo que le mandó Jesús. Y en ese intercambio de dejarse hacer y de hacer tuvo una profunda experiencia de la persona de Jesús. Tan honda y transformadora que le quitó todo el miedo (llega incluso a retar a los fariseos y parece que le trae sin cuidado que lo expulsen de la sinagoga).
Ciertamente no sabe quién es Jesús, no sabe nada de él pero su experiencia es irrefutable por eso cuando vuelve a encontrarse con Jesús cae de rodillas confesando: “-Creo, Señor.”
Cuando Dios irrumpe en nuestras vidas, cuando hacemos experiencia de su gracia transformadora, hay muchas preguntas que seguimos sin saber responder. Pero hay una certeza tan intensa y personal que no logran empequeñecerla las dudas y menos aún las amenazas externas.
No, no sabemos explicarlo, no podemos dar detalles. Solo tenemos la evidencia de una luz que nos hace ver con claridad. Unos ojos recién estrenados que llenan nuestra vida de formas y colores.
Vayamos, de la mano de este guía que había sido ciego, a recobrar la mirada que descubre a Jesús como Señor.

Oración

Danos, Trinidad Santa, la valentía y la humildad necesarias para descubrir nuestras cegueras y para dejarnos curar por ti. Amén.

Tercer Domingo de Cuaresma.

Publicado:
21 de marzo de 2020

Categorías: Comentario bíblicoTemas: Cuaresma

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