• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
Monasterio de Suesa

Monasterio de Suesa

Monjas Trinitarias de Suesa

  • Comunidad.
    • Ser monja trinitaria.
    • Nuestra oración.
    • Palabras desde el Monasterio…
  • Hospedería.
    • Caracterísiticas y contacto
    • Acogida monástica.
    • Cómo llegar
  • Escuela de oración.
    • Voluntariado en el Monasterio
    • Oración de silenciamiento
    • Testimonios
  • Contacta
  • Show Search
Hide Search
Inicio/Comentario bíblico/Domingo XVIII de Tiempo Ordinario
encuentro

Domingo XVIII de Tiempo Ordinario

“Se transfiguró delante de ellos y su rostro resplandecía como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.”

(Mt 17, 1-9)

El episodio de la transfiguración se encuentra en un momento “crítico” del evangelio. La hostilidad hacia Jesús crece, él es consciente. Y en medio de las dificultades se toma un tiempo para orar.
Pero también un tiempo para estar con su círculo más íntimo. Llama a tres de sus amigos y se va un día de “retiro”. De excursión. Se aleja de la ciudad, de las gentes. Suben a la montaña.
Caminan, respiran, cantan algún salmo. Se llenan de naturaleza. Se detienen en un lugar retirado y hablan en intimidad. Jesús abre su corazón. Se confía a sus amigos. Les habla de cómo ve y de cómo siente a Dios. Les explica lo que descubre en la Ley (Moisés) y en los Profetas (Elías). Y hablando de Dios y de su Palabra acaban orando juntos.
El corazón de sus amigos sintoniza con la voz del Padre y ellos mismos pueden ver y oir lo que siente y experimenta Jesús. Es un momento plenamente luminoso y ellos no quieren que termine.
Cuando entras de lleno en el corazón de la Trinidad no quieres salir, no quieres moverte de allí. Querríamos quedarnos para siempre. Pero Jesús nos invita a levantarnos y a regresar a nuestra cotidianidad.
La oración, el encuentro con Dios, en ocasiones es un espacio confortable, lleno de luz que nos deja frente a lo bueno y lo mejor que hay en nosotras mismas. Alguna vez la oración nos desvela nuestra identidad más profunda. Nos susurra que somos Hijas Amadas de Dios. Y nos respiramos como parte de ese corazón Trinitario.
Pero no podemos quedarnos en esa montaña tranquila. El verdadero encuentro con Dios nos lanza hacia nuestras hermanas y hermanos. Nos abre a la realidad de las demás. Y nos compromete con ella.

Oración

Permítenos, Buen Jesús, contemplar tu Rostro Transfigurado para que se nos conmuevan las entrañas y nos comprometamos con el sufrimiento de nuestras hermanas y hermanos.

Publicado:
5 de agosto de 2017

Categorías: Comentario bíblico, NoticiasTemas: Oración, Tiempo Ordinario

Barra lateral principal

Próximamente

¡No hay eventos!

Últimas entradas

Judíos

Sábado de la Quinta Semana de Cuaresma

8 de abril de 2022 .

 “Al ver lo que Jesús había hecho, muchos de los judíos,…, creyeron en …

Continue Reading acerca de Sábado de la Quinta Semana de Cuaresma

escribías

Quinto Domingo de Cuaresma. Ciclo C

2 de abril de 2022 .

“Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: “el que esté sin …

Continue Reading acerca de Quinto Domingo de Cuaresma. Ciclo C

Jamás

Sábado de la Cuarta Semana de Cuaresma

1 de abril de 2022 .

“Jamás nadie ha hablado como este hombre.” (Jn 7,40-53) El texto de hoy …

Continue Reading acerca de Sábado de la Cuarta Semana de Cuaresma

Footer

Copyright © 2026Monjas de Suesa
Monasterio de la Santísima Trinidad. Bº Mojante, 23. CP 39150 Suesa, Cantabria. España · Acceder

Síguenos

TwitterFacebookYoutube
  • Hospedería Monástica
  • Orar con nosotras.
  • Escuela de oración.
  • Contacta con nosotras