• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
Monasterio de Suesa

Monasterio de Suesa

Monjas Trinitarias de Suesa

  • Comunidad.
    • Ser monja trinitaria.
    • Nuestra oración.
    • Palabras desde el Monasterio…
  • Hospedería.
    • Caracterísiticas y contacto
    • Acogida monástica.
    • Cómo llegar
  • Escuela de oración.
    • Voluntariado en el Monasterio
    • Oración de silenciamiento
    • Testimonios
  • Contacta
  • Show Search
Hide Search
Inicio/Espiritualidad/Dar y recibir. Desmesura de Dios

Dar y recibir. Desmesura de Dios

La liturgia de estos días de adviento es bellísima. Quienes oramos con la Liturgia de las Horas podemos hacer un precioso recorrido por los diferentes textos que se nos ofrecen. Un hermoso poema lleno de una creación pacífica, de personas sanadas y felices, de confianza y de promesa. Nos encontramos a un Dios desbordado de amor, exagerado en generosidad y respuesta: “brotarán aguas en el desierto y torrentes en la estepa; el páramo se convertirá en un estanque y la tierra sedienta en manantiales”…
Isaías está empeñado en anunciarnos que vienen tiempos mejores, que hemos de esperar y de esperarnos unos a otros, porque esto de vivir es cosa de todos, no somos náufragos en islas conectadas por fibra óptica. Corren tiempos de comunión, solo nos falta ahondar más en el sentido profundo del término, pero estamos a las puertas.
Nos gusta soñar, y necesitamos soñar, esperar que todo será más hermoso de lo que realmente parece. Creer que lo mejor está por venir y apostar por ello. Nos gusta confiar y que confíen en nosotros. Nos gusta menos tener que esforzarnos para lograr ese sueño, pero podemos apoyarnos en nuestras propias posibilidades, en el sinfín de capacidades que tenemos como creación, como humanidad, como corazón único creado por un eterno enamorado.
La vida es respirar. Inspirar y espirar. Continuamente. No podemos inspirar siempre, invariablemente necesitamos soltar el aire. Y lo mismo sucede al revés. En ambos casos nos ahogaríamos. Inspirar y espirar, el doble ritmo de la vida, imprescindibles ambos. Conscientes los dos.
Necesitamos recibir. Necesitamos entregar.
Necesitamos recibir amor y necesitamos entregar amor.
En la vida monástica procuramos vivir muy conscientemente, desmenuzando con cuidado los momentos para poder extraer el misterio de Dios oculto en ellos. Extraerlos, interiorizarlos y compartirlos.
Dar y recibir. Así la desmesura de Dios será posible, porque su desmesura está depositada en nuestras manos. ¿Quién confía en quién? Quizás él espera también en adviento un cielo nuevo y una tierra nueva.

Publicado:
15 de diciembre de 2015

Categorías: Espiritualidad, Vida monástica-contemplativaTemas: Adviento, Espiritualidad, Reflexiones, vida monástica

Barra lateral principal

Próximamente

¡No hay eventos!

Últimas entradas

Judíos

Sábado de la Quinta Semana de Cuaresma

8 de abril de 2022 .

 “Al ver lo que Jesús había hecho, muchos de los judíos,…, creyeron en …

Continue Reading acerca de Sábado de la Quinta Semana de Cuaresma

escribías

Quinto Domingo de Cuaresma. Ciclo C

2 de abril de 2022 .

“Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: “el que esté sin …

Continue Reading acerca de Quinto Domingo de Cuaresma. Ciclo C

Jamás

Sábado de la Cuarta Semana de Cuaresma

1 de abril de 2022 .

“Jamás nadie ha hablado como este hombre.” (Jn 7,40-53) El texto de hoy …

Continue Reading acerca de Sábado de la Cuarta Semana de Cuaresma

Footer

Copyright © 2026Monjas de Suesa
Monasterio de la Santísima Trinidad. Bº Mojante, 23. CP 39150 Suesa, Cantabria. España · Acceder

Síguenos

TwitterFacebookYoutube
  • Hospedería Monástica
  • Orar con nosotras.
  • Escuela de oración.
  • Contacta con nosotras